En el mundo hay expectativa por una posible escasez de agua potable y en Colombia las oportunidades son grandes, pero hay que tomar medidasEl agua se está convirtiendo en el 'oro' del futuro y abre un nuevo escenario para que los países con mayores recursos hídricos se conviertan en centro de negocios alrededor del líquido. Colombia se vería favorecido por esta situación, ya que tiene un suministro de 60.000 m3 de agua por persona al año, que para los expertos en el tema es muy bueno, frente a los estándares internacionales.
La disponibilidad de recursos pone al país en el radar de inversionistas internacionales y muestra de ello es que la gigante mexicana Mexichem acaba de firmar un acuerdo para la compra de Colpozos, una empresa de exploración de agua que en 2007 registró ventas por US$11,8 millones. La visión de Mexichem es invertir en Colpozos alrededor de US$300 millones con el objetivo de incrementar sus ventas hasta los US$126 millones este año.
Las potencias mundiales expertas en el manejo y distribución de agua dulce también tienen puesta su mirada en América Latina. En 2002, un grupo de estas, entre ellas Vivendi, ganó un contrato de privatización del agua en Bolivia y anda en busca de oportunidades en otros países de la región.
Pero este escenario de negocios requiere de normas claras sobre el uso y explotación de este recurso, así como en el cobro de tarifas justas, temas en los cuales aún Colombia necesita tomar medidas.
La disponibilidad de recursos pone al país en el radar de inversionistas internacionales y muestra de ello es que la gigante mexicana Mexichem acaba de firmar un acuerdo para la compra de Colpozos, una empresa de exploración de agua que en 2007 registró ventas por US$11,8 millones. La visión de Mexichem es invertir en Colpozos alrededor de US$300 millones con el objetivo de incrementar sus ventas hasta los US$126 millones este año.
Las potencias mundiales expertas en el manejo y distribución de agua dulce también tienen puesta su mirada en América Latina. En 2002, un grupo de estas, entre ellas Vivendi, ganó un contrato de privatización del agua en Bolivia y anda en busca de oportunidades en otros países de la región.
Pero este escenario de negocios requiere de normas claras sobre el uso y explotación de este recurso, así como en el cobro de tarifas justas, temas en los cuales aún Colombia necesita tomar medidas.